El brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) se mantiene fuera de control y representa un riesgo de expansión nacional e internacional, alertó este martes el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Durante el inicio de una reunión del Comité de Emergencia para evaluar la situación, Tedros señaló que la epidemia de la enfermedad causada por el virus Bundibugyo se propagó rápidamente desde que fue declarada una emergencia de salud pública de importancia internacional hace tres meses. “La epidemia está lejos de estar bajo control”, declaró.
Según las autoridades de la RDC, el brote ya supera los 5,000 casos confirmados y las 2,300 muertes, lo que lo convierte en el más mortífero registrado en ese país y en el segundo más letal desde que se conoce el virus. El antecedente más grave ocurrió en África occidental entre 2014 y 2016, cuando se registraron 28,000 contagios y 11,000 fallecidos.
Tedros atribuyó parte de la propagación a los intensos movimientos de población en las zonas donde se concentra el brote y a la inseguridad provocada por el conflicto armado. También señaló que el retraso en la identificación del brote permitió que la enfermedad tuviera una ventaja inicial antes de que se reforzaran las acciones para contenerla.
Una de las principales preocupaciones de la OMS son las muertes que ocurren fuera de los centros de tratamiento y de los registros de contactos. De acuerdo con Tedros, estos fallecimientos podrían indicar la existencia de cadenas de transmisión que todavía no han sido identificadas.
El brote continúa limitado a la RDC, pero ya afecta a seis provincias. La OMS considera que el riesgo para la salud pública es “muy alto” en ese país, “alto” en Uganda y en los demás países fronterizos, y “bajo” en el resto de África y del mundo. Tedros recordó que anteriormente se detectaron casos en Uganda y que el mes pasado un viajero llevó el virus hasta Francia.
El ébola se transmite mediante el contacto con fluidos corporales y puede provocar fiebre hemorrágica. La enfermedad ha causado más de 15,000 muertes en África durante las últimas cinco décadas. Para el virus Bundibugyo no existe actualmente una vacuna ni un tratamiento específico aprobado, aunque hay iniciativas en desarrollo para contribuir a contener el brote.
*Información de agencias internacionales



