El Círculo de Reflexión Política Siglo XXI sostiene que la oposición política en El Salvador es visceral y obtusa porque actúa basada en el resentimiento, porque perdió los privilegios que mantuvo durante los 30 años que gobernó (1989-2019).
«Los opositores son, al final, opositores viscerales y obtusos, en tanto actúan basados en sus sentimientos de resentimiento sociopolítico porque, al irse resolviendo el problema de la criminalidad, perdieron todos los privilegios que tenían y de los que se beneficiaban, en lo económico y lo político», publicó el grupo de intelectuales en su más reciente boletín.
En la actualidad, El Salvador es un referente en materia de seguridad pública gracias a las medidas impulsadas por el presidente Nayib Bukele como el Plan Control Territorial y el régimen de excepción. El nuevo contexto contrasta con el clima de inseguridad que imperó en los gobiernos tricolores y efemelenistas.
Además, el círculo planteó que los análisis que hace la oposición sobre la política doméstica están «sesgados» y carecen de «razón», porque no tienen la finalidad de construir un país mejor y en paz.
«En términos discursivos, los opositores usan, perfeccionan y difunden la narrativa de los victimarios y pregonan que se vuelva al “debido proceso” que los protegía y los mantenía fuera de la cárcel, con lo cual las víctimas eran revictimizadas por el Estado delincuencial que las invisibilizaba y por aquellos abogados que los defendían. A ese tipo de país, le llaman “democracia perfecta”, concepto que se inscribe en una doctrina política que es tan notoria como perversa e históricamente infame: el negacionismo», sentenció el círculo de académicos.



