El Salvador puso en marcha el Programa de Reducción de Agua no Facturada, tras la firma del contrato que oficializa el inicio de esta iniciativa, la cual forma parte del Proyecto de Resiliencia del Sector Agua y que beneficiará al Área Metropolitana de San Salvador. El proyecto busca optimizar el uso del recurso hídrico y mejorar la continuidad del servicio.
Las autoridades detallaron que el programa contempla múltiples intervenciones, entre ellas la sustitución de aproximadamente 120,000 acometidas. Según el presidente de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA El Salvador), Dagoberto Arévalo, las mejoras serán visibles desde la acera de las viviendas hasta la conexión con el medidor, sin costo alguno para la población.
El plan también incluye la implementación de un sistema a gran escala para redirigir el flujo de agua entre sectores, con el objetivo de reducir pérdidas y mejorar la eficiencia en la distribución. Además, se contempla la renovación de tuberías principales para fortalecer la red y garantizar un abastecimiento más continuo.
Arévalo agregó que la institución está atravesando un proceso de transformación con enfoque humano, orientado a mejorar el servicio en zonas con infraestructura deficiente. Aseguró que el proyecto permitirá abastecimiento continuo en varias comunidades, gracias a las mejoras en la red de distribución.
Por su parte, el CEO del consorcio Aguas de Valencia (Aguas de Valencia), Pablo Calabuig, afirmó que el inicio del proyecto representa una apuesta de largo plazo en el país y destacó la cooperación entre ambas partes para mejorar el abastecimiento y promover el ahorro de agua.



