La mayor parte de los productos vencidos retirados del mercado este año no estaba en las estanterías al alcance de los clientes, sino en las áreas de cocina de establecimientos que preparan alimentos. Según datos de la Defensoría del Consumidor, el 51 % de los más de 3,100 artículos decomisados entre enero y julio fue encontrado en esos espacios, donde los consumidores no pueden verificar las fechas de vencimiento.
De acuerdo con el presidente de la institución, Ricardo Salazar, durante ese período también se identificaron más de 200 casos relacionados con productos vencidos. Explicó que las inspecciones permiten detectar este tipo de irregularidades antes de que los alimentos lleguen al consumidor y reducir los riesgos asociados a su comercialización o utilización.
Las verificaciones forman parte del plan implementado para el período vacacional, en coordinación con la Superintendencia de Regulación Sanitaria. Ambas instituciones supervisan establecimientos que preparan y comercializan alimentos para comprobar el cumplimiento de las normas sobre calidad, inocuidad y buenas prácticas de manipulación.
Según datos de la Defensoría del Consumidor, el 51 % de los más de 3,100 artículos decomisados entre enero y julio fue encontrado en esos espacios, donde los consumidores no pueden verificar las fechas de vencimiento.
El operativo también incluye la revisión de promociones y ofertas para verificar que la información proporcionada a los consumidores sea clara y corresponda con las condiciones anunciadas. Asimismo, la Defensoría inspecciona que los comercios no apliquen cobros adicionales cuando los pagos se realizan con tarjetas de crédito o débito.
Salazar informó que el plan de inspecciones de oficio comenzó esta semana y que, hasta el momento, la institución ha realizado más de 150 verificaciones. Según indicó, las acciones continuarán durante la temporada vacacional, cuando aumenta la actividad comercial y la demanda de bienes y servicios.



