Las autoridades de Nepal investigan un presunto fraude millonario vinculado a expediciones en el Monte Everest.
De acuerdo con las pesquisas, guías de montaña habrían añadido bicarbonato de sodio a la comida de los escaladores para provocar síntomas similares al mal de altura. Esto obligaba a realizar evacuaciones en helicóptero, generando altos costos que luego eran cobrados a aseguradoras.
El esquema incluía, además, la falsificación de documentos médicos y registros de vuelo. En total, las estafas habrían alcanzado cerca de 19.69 millones de dólares en pagos de seguros.
Por el caso, 32 personas han sido acusadas de crimen organizado y fraude, entre ellas propietarios de empresas de senderismo, operadores de helicópteros y directivos de hospitales.



