Autoridades de Estados Unidos descubrieron un túnel clandestino que conectaba Tijuana, México, con una tienda minorista en California, el cual era utilizado para el traslado de droga hacia territorio estadounidense.
El paso subterráneo llegaba hasta el Puerto de Entrada Mesa de Otay, en San Diego, y habría sido utilizado para transportar cocaína valorada en alrededor de 45 millones de dólares.
Según las investigaciones, el túnel tenía una extensión de 590 metros, una profundidad de 16,8 metros y hasta 1,4 metros de altura. Su estructura contaba con paredes reforzadas, sistema de rieles, ventilación y energía eléctrica, además de un montacargas eléctrico para su acceso.
Tras meses de vigilancia, agentes de Seguridad Nacional intervinieron la tienda “Buy 4 Less”, donde incautaron más de una tonelada de cocaína que había sido trasladada por esta vía subterránea.



