El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reconoció este domingo que el país enfrenta una «cierta escasez» de combustible debido a los repetidos ataques ucranianos contra instalaciones de hidrocarburos.
En una entrevista difundida por el Kremlin, el mandatario afirmó que los ataques contra la infraestructura crítica, especialmente la energética, han generado problemas en el suministro, aunque aseguró que la situación «no es crítica». Ante este escenario, señaló que la prioridad de las autoridades es reforzar las capacidades de defensa aérea y garantizar el abastecimiento de combustible, especialmente en la península de Crimea.
Ucrania ha intensificado en los últimos meses su campaña de ataques aéreos contra territorio ruso y las zonas ucranianas controladas por Moscú, con especial énfasis en la infraestructura energética, con el objetivo de afectar el suministro de hidrocarburos que financia el esfuerzo bélico del Kremlin.
Putin también indicó que espera recibir en Moscú a un equipo de negociadores de Estados Unidos una vez que Washington alcance un acuerdo con Irán sobre el conflicto en Oriente Medio. «Esperamos que, cuando todos estos acontecimientos hayan terminado (…) veamos la llegada de aquellos representantes de la administración estadounidense con quienes ya nos hemos reunido repetidamente en Moscú», afirmó el mandatario.
Entretanto, los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania continúan estancados tras más de cuatro años de conflicto.



